Los Órganos Constitucionales Autónomos son de suma importancia, pero de poco sirven si carecen de autonomía. Sin este requisito, difícilmente se podrán proteger nuestros derechos humanos.
Iniciativa para eliminar órganos autónomos
El día de ayer, la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, tenía programada la sesión para analizar y, en su caso, aprobar la iniciativa presidencial que busca eliminar varios órganos constitucionales autónomos y entes reguladores. Un dictamen y discusión acelerada, contraviene principios de parlamento abierto, que establece la propia constitución, y donde deben de considerarse mecanismos de diálogo y de participación ciudadana efectiva.
Sin autonomía financiera ni política
Esta iniciativa, busca trasladar las funciones de estos órganos autónomos a otras dependencias y órganos de gobierno, pero lo lamentable es que estos no cuentan con autonomía financiera y mucho menos autonomía política. Esto es muy grave, porque además se debilitarían los controles y contrapesos democráticos que tutelan estas instituciones, como el derecho a saber.
Sin oportunidad de analizar las implicaciones
Como ya lo mencioné, no ha existido al menos la oportunidad de analizar a fondo las implicaciones de las reformas para que se garantizen derechos humanos de las personas, y sobre todo preservar su autonomía, a fin de evitar que el ejecutivo se vuelva juez y parte. Las obligaciones de estado en cuanto a derechos humanos deben tener un enfoque progresista, y lo que estamos viendo es totalmente regresivo.
Producto de demandas ciudadanas
Recordemos que los organismos autónomos no son el resultado de iniciativas de los partidos políticos, han sido producto de demandas ciudadanas, por exigir una mayor transparencia y rendición de cuentas, como el caso del INAI, que es un ente a favor de las y los ciudadanos, para que las autoridades no oculten información de carácter pública.
Son quienes le ponen límite al poder
Nos ha costado mucho a los mexicanos, desmantelar un sistema político que todo se centraba en el presidencialismo, no podemos regresar a él, y son justo los organismos autónomos los que le ponen límite al poder. Una cosa es cierta, no siempre se será gobierno, vendrán las alternancias y ahí es donde esta autonomía e independencia de los órganos autónomos constitucionales jugarán a favor de las y los ciudadanos como pilares de la democracia contemporánea.
